Estamos comenzando a explorar alimentos, con mucha alegría y entusiasmo, pero de esto escribiré luego. Ahora, como además ya está por cumplir 7 meses, es buen momento para el siguiente
Hemos tenido hasta el momento una bella y gratificante lactancia, superando un principio de mastitis en los inicios, un reflejo de eyección demasiado intenso, y desoyendo los mil y un comentarios inoportunos e impertinentes del tipo: "otra vez va a mamar?", "te agarró de chupete...", "ah, pero no toma, está jugando...", etc...
He podido amamantar a mi hija a demanda, y de manera exclusiva hasta el momento, disfrutándolo cada vez, de dia y de noche (y muchas veces mientras duermo), acostadas, sentadas, paradas, en el fular, en la plaza, en público y en privado. He aprendido mucho en este recorrido: sobre mí misma, sobre mi cuerpo, sobre la lactancia, sobre la vida. Me he maravillado cada vez con esta experiencia, con la perfección de la naturaleza, con el milagro de nutrir un cuerpo a partir del mío, con las hermosas emociones que se despiertan en el contacto piel a piel, con sus ojitos tan abiertos, con sus manitos devolviéndome la caricia.
He encontrado un nuevo y maravilloso modo de amar: AMAMANTAR.

