Durante el embarazo y el primer tiempo de puerperio leí muchas cosas acerca de parto respetado, lactancia materna y crianza con apego, sobre todo experiencias y relatos de otras mamás que generosamente comparten sus vivencias en la red, para ayudar y acercar a nuevas mamás, para tender la urdimbre, para intentar no sentirnos tan solas con un bebé en brazos y tomando decisiones algo diferentes a la mayoría. Me sumo: comienzo a escribir mis vivencias, no sé si son sólo para mí, o para Ona cuando crezca… o quizás sirvan para compartir con otras mamás, para aportar mi granito de arena a una sociedad más amable con los bebés, sus papás y su forma de criar.

jueves, 31 de marzo de 2011

Premio a la teta

Estamos comenzando a explorar alimentos, con mucha alegría y entusiasmo, pero de esto escribiré luego. Ahora, como además ya está por cumplir 7 meses, es buen momento para el siguiente 

Hemos tenido hasta el momento una bella y gratificante lactancia, superando un principio de mastitis en los inicios, un reflejo de eyección demasiado intenso, y desoyendo los mil y un comentarios inoportunos e impertinentes del tipo: "otra vez va a mamar?", "te agarró de chupete...", "ah, pero no toma, está jugando...", etc... 
He podido amamantar a mi hija a demanda, y de manera exclusiva hasta el momento, disfrutándolo cada vez, de dia y de noche (y muchas veces mientras duermo), acostadas, sentadas, paradas, en el fular, en la plaza, en público y en privado. He aprendido mucho en este recorrido: sobre mí misma, sobre mi cuerpo, sobre la lactancia, sobre la vida. Me he maravillado cada vez con esta experiencia, con la perfección de la naturaleza, con el milagro de nutrir un cuerpo a partir del mío, con las hermosas emociones que se despiertan en el contacto piel a piel, con sus ojitos tan abiertos, con sus manitos devolviéndome la caricia. 
He encontrado un nuevo y maravilloso modo de amar: AMAMANTAR. 

martes, 29 de marzo de 2011

Plegaria para mi niña dormida

Verte dormir me cautiva... tan plácida, tan pequeña, tan entregada a tu mágico mundo onírico... con qué soñarás? Te sonreís, a veces hasta reís a carcajadas!!
...Y aquí me quedo, prendida de tu imagen, admirando tu belleza, contagiándome de tu paz... protegiéndote, velando tu bello, bello sueño...


El tema es de Luis Alberto Spinetta, la protagonista del video es mi niñita: Ona.

sábado, 26 de marzo de 2011

Al agua pato...

Cuando Ona nació su pielcita era tan blanca que parecía transparente, tan suavecita, tan pura, con un aroma tan especial… que pensar en bañarla con algún jabón industrial, aunque "especialmente formulado para la piel del bebé, hipoalergénico y demartológicamente testeado" no me convencía. Los primeros baños fueron sólo con agua… luego encontré la solución en mi libro de macrobiótica. Transcribo directo del libro:

 "En Oriente, los bebés eran tradicionalmente bañados en agua caliente en la cual se disolvía nuka, o sea, salvado de arroz. El líquido del salvado de arroz contiene un aceite natural que ayuda a mantener la piel suave y saludable. Para preparar un baño de nuka se echan 2 ó 3 cucharadas de salvado de arroz o harina de arroz integral, en una bolsita de algodón, que se ata bien para que no se caiga. Se coloca la bolsita en el agua del baño y se aprieta, saliendo un líquido lechoso que se mezcla con el agua y se usa para bañar al bebé. También las mujeres pueden utilizar salvado de arroz en vez de jabón para mantener la piel suave y hermosa.
No habiendo salvado de arroz se puede utilizar avena arrollada. Usar ¼ taza de avena arrollada en vez de nuka. Luego de preparada el agua del baño utilizar un lienzo de algodón para lavar al bebé. Al lavar suavemente se activa la circulación de la sangre en las extremidades y áreas periféricas del cuerpo. El baño tiene un efecto similar al masaje shiatsu. El flujo de energía de los órganos  principales y a lo largo de los meridianos se activa y armoniza."
Michio y Aveline Kushi: “Embarazo macrobiótico y crianza”- Publicaciones GEA-



Yo utilicé avena, no he probado la otra opción, pero nos va tan bien así… que lo sigo usando hasta ahora.

domingo, 13 de marzo de 2011

Dulces sueños

Este video  nos lo mandó por mail mi suegra cuando yo estaba embarazada, nos decía que así se lo imaginaba Javi en unos meses... Nos resultó muy gracioso y a la vez ilustra claramente la necesidad vital que tienen los bebés de sentir cerca el cuerpo de sus padres: calentito, protector, confortable, seguro, nutricio...Nosotros colechamos: la cuna es demasiado pequeña para los tres, así que usamos nuestra cama! Tenemos la cuna colecho (pegadita y a la altura de la nuestra) para el principio de la noche, aunque amanecemos en dulce montón!!!! 

  


Aprovecho para compartir este texto de Laura Gutman, y para mandarle saludos a Don Estivill ...
Que lo disfruten!
No quiere dormir solo 

¡Por supuesto que los niños no quieren dormir solos! Ni quieren, ni deben. Los bebés que no están en contacto con el cuerpo de sus madres, experimentan un inhóspito universo vacío que los va alejando del anhelo de bienestar que traían consigo desde el período en que vivían dentro del vientre amoroso de sus madres. Los bebés recién nacidos no están preparados para un salto a la nada: a una cuna sin movimiento, sin olor, sin sonido, sin sensación de vida. Esta separación del cuerpo de la madre causa más sufrimientos de lo que podemos imaginar y establece un sin sentido en el vínculo madre-niño. No pasa nada si traemos a los niños a nuestra cama. Todos estaremos felices. Sólo basta con hacer la prueba para constatar que el niño se duerme entre sonrisas, que la noche es suave y que no hay nada que pueda ser contraproducente cuando hay bienestar. Lamentablemente las madres jóvenes desconfiamos de nuestra capacidad para comprender los pedidos de nuestros hijos que son inconfundiblemente claros. Circula socialmente la idea que satisfacer las necesidades de un bebé los convierte en “malcriados”, aunque paradójicamente, obtenemos una y otra vez el resultado opuesto al esperado, ya que en la medida que no dormimos cuerpo a cuerpo con los niños, ni los tocamos, ni los apretamos… ellos van a reclamar más y más. Pensemos que el “tiempo” para los niños pequeños aparece como un hecho doloroso y desgarrador si la madre no acude, a diferencia de las vivencias dentro del útero donde toda necesidad era satisfecha instantáneamente. Ahora la espera, duele. Si los niños deben esperar demasiado tiempo para encontrar confort en brazos de su madre, se aferrarán con vigor a los pechos, mordiendo, lastimando o llorando, apenas tengan acceso al cuerpo materno. El miedo será la principal compañía, porque sabrán que la ausencia de la madre volverá en cualquier momento a devorarlos. Los niños tienen razón en reclamar contacto físico ya que son totalmente dependientes de los cuidados maternos. Tienen conciencia de su estado de fragilidad y hacen lo que todo niño sano debe hacer: exigir cuidados suficientes para su supervivencia. La noche es larga y oscura, y ningún niño debería atravesarla estando solo. ¿Hasta cuándo? Hasta que el niño no lo necesite más.

Laura Gutman.


viernes, 11 de marzo de 2011

Adaptación ¿?

… La idea del jardín le gustó mientras yo estuve al lado de ella… al intentar alejarme un poco: llanto, al salir de la sala: gritos… al esperar un poco si pasaba (sin que pase…): llanto materno! Un cuadro dantesco!!! Las 2 llorando, abrazadas… así no vamos a ninguna parte!!!!!!! Y sé que si yo no me calmo, difícil que Ona esté tranquila… pero no sé como se hace.
“Y, sí... va a llorar un poco… No le va a pasar nada… Todos los bebés lloran al principio y después la pasan bárbaro… Bla, bla, bla”
No me convencen. Me digan lo que me digan no voy a dejar a mi beba llorando. No es así como se va a adaptar, y además creo que puede hacerlo sin sufrir, a eso aspiro al menos.
Juega de a ratos, le gustan los juguetes y sonríe cuando las maestras le cantan pero si la quieren tocar o si no me ve… se acaba lo bonito. Pensándolo sólo un momento no es para nada lógico que se quede en un lugar que no conoce con gente extraña por más simpáticas y capaces que sean. Los bebés son seres fusionales y la fusión necesita tiempo. Los tiempos naturales y subjetivos no pueden apresurarse, ni compararse, ni manejarse según la conveniencia o necesidades de los adultos. Hasa ahora he respetado todos sus tiempos y necesidades… y me siento tan mal y tan contradictoria haciendo esto!
Por ahora… doble sesión semanal de terapia para manejar mi angustia… licencia en el trabajo por síndrome depresivo, y cambio en el horario del jardín a ver si le viene mejor…
(continuará…)

lunes, 7 de marzo de 2011

Carnaval bloguero

10 cosas que he aprendido de mi hijo



"10 cosas que he aprendido de mi hijo es un carnaval de blogs cuyo propósito es hacernos reflexionar, compartir, reír, emocionarnos y facilitarnos una mirada en retrospectiva acerca de cuánto hemos aprendido desde que emprendimos el camino de la maternidad."

Nos unimos al carnaval:

Hemos aprendido de nuestra hija:

1* A despertar riéndonos cada mañana (aunque tengamos mucho sueño)

2* A entregarnos completamente, a poner las necesidades de otra persona por delante de las nuestras.

3* A vivir en un tiempo sin tiempo, sin reloj, regido por el tic tac del corazoncito de nuestra beba…

4* A no hacernos tanto problema por nimiedades y a maravillarnos con cosas tan pequeñitas y tan inmensamente vitales…

5* A autocontrolarnos, a ser más tolerantes, a no enojarnos tanto… y a desenojarnos rápidamente!

6* Aprendimos que los bebés entienden si se les habla, y lo necesitan, y que no es necesario esperar el llanto para entender lo que quieren

7* A cuidarnos más, porque alguien depende de nosotros, y a tener mas cuidado cuando cruzamos la calle (quizás para los europeos no se comprenda, pero acá… !!!)

8* A darnos cuenta de todo lo que sabemos hacer siguiendo el instinto… y todo lo que nos falta aprender

9* A cambiar pañales… a lavar los de tela, y hacer muchas cosas con una sola mano!

10* A agradecer cada día por la hermosa familia que somos!



28 de febrero: Inicio del ciclo lectivo 2011

Finalmente llegó el día… comienza la adaptación al Jardín maternal (y también mi regreso al trabajo… pero es tema aparte)
Luego de un fin de semana con mamá y papá descompuestos por los nervios y la angustia de tantos cambios juntos, nos levantamos todos tempranito, nos bañamos y al Jardín!
Nos recibieron las caras nerviosas de otros papás y mamás abrazados a sus bebés y las sonrisas de las maestras que nos convocaron a la salita, a descalzarnos y a jugar en el piso. Ona se abalanzó sobre un canasto de juguetes que le pusieron enfrente, apropiándose de todo su contenido, agarrando, agitando y dando gritos de alegría! Le sonreía a los bebés, a las maestras y a los otros papás y recién a los 10 minutos se le ocurrió darse vuelta para ver si permanecíamos allí. La pasó bárbaro.  Así que la idea del jardin no le pareció nada mal hasta el momento, veremos que pasa con el correr de los días.
Yo tenía una angustia espantosa, esto de mandarla al maternal tan pequeñita no me hacía mucha gracia, pero tengo que volver a trabajar… y debería considerarme privilegiada por el tiempo que pude permanecer en casa, ya que en este país la licencia de municipalidad es la más extensa (45 días pre y 120 post parto) aunque no por eso suficiente. La idea de volver al trabajo me angustia tremendamente,  de sólo pensar en tomarme el colectivo sin mi bebita se me estrujan las tripas… no logro todavía concentrarme por más de 15 segundos en algo que no se refiera a ella, mi memoria continúa lábil, mis emociones vulnerables y mi interés por el mundo externo… NULO!
Realmente es indispensable y urgente que se replanteen las leyes de licencia por maternidad, paternidad y se consideren los períodos de adaptación de los niños al jardín como meritorios de licencia. No es posible estar en dos lugares a la vez, ni es grato apresurar los tiempos naturales de los bebés y sus mamás para separarse… todavía teteamos, todavía colechamos, todavía pasamos el día muy muy juntas… NECESITAMOS MÁS TIEMPO!!!